Fado triste...




















El Fado, típico género musical portugués, aborda con minucia y constancia aquello que emanan nuestras heridas más profundas. Tanto empecinamiento se pone en el desencanto, que llega un punto que lo nostalgioso y melancólico se convierten en un supremo melodrama.
La intensidad de su fatalismo es tal, que visto a la distancia deja de ser real para mutar a ficción y de ahí al más puro -aunque encantador- de los ridículo.
Mucho de fado tiene el bolero, pero a excepción de éste la soledad de las cuerdas intensifica el desgarrador y desconsolado canto del solista.
Dos portuguesas que interpretan fado de manera sublime son Misia (la mujer de la foto de más arriba) y Mariza.

Comentarios